Cuando alguien está de mala suerte, cualquier cosa le puede suceder. Miren a este pobre fotógrafo, que pasó la vergüenza de su vida en una boda.
Todo se desarrollaba a la perfección, fotos por todas partes, pero el fotógrafo no se percató que detrás suyo había una pequeña fuente de agua, en la que cayó aparatosamente, causando la risa de los presentes.






julio 8th, 2010
Archivado en