Estaba una familia acaudalada reunida ante el féretro del padre, recién fallecido.
El hijo menor dice:
- Ahora tendremos que hacer realidad la última voluntad de papá: ser enterrado con cien mil euros en su ataúd.
El hijo mediano añade:
- Sí, bueno… pero en realidad sólo pondremos 75.000 euros, porque hay que descontar el 25% de IRPF.
El hijo mayor apostilla:
- También tendremos que deducir el 16% de IVA…
La viuda tercia en la conversación de forma resolutiva:
- ¡Basta ya! Vuestro padre no merece estos regateos.
Se le enterrará con la tarjeta de crédito… ¡y que él gaste cuánto quiera!

luma escribió,
Fecha/Hora: Septiembre 17, 2008 @ 2:33 am
muy inteligente!